ECUADOR: Presidente involucrado en la compra de seguidores falsos en Twitter

0
57
 

Lenín Moreno vivía en Ginebra, apartado de la política, cuando el entonces presidente de Ecuador, Rafael Correa, le propuso ser su sucesor para las elecciones presidenciales de 2017. Hacía años que no se dirigía a los ecuatorianos y su cuenta de Twitter estaba dormida. Al aceptar la candidatura de Alianza PAÍS, comenzó una intensa campaña para ponerse al día en popularidad que le llevó, según una investigación de The New York Times, a comprar seguidores para mejorar su posición y extender su mensaje a través de la red social. El reportaje, publicado el pasado fin de semana, revela que la cuenta @Lenin adquirió decenas de miles de seguidores y retuits para impulsar la campaña electoral del año pasado. El diario estadounidense cita como fuente a un asesor de presidencia cuya identidad se mantiene en secreto.

Ni Moreno ni su equipo de asesores de comunicación se ha pronunciado hasta el momento para confirmar o desmentir oficialmente que el mandatario haya sido cliente de la empresa Devumi, dedicada a crear y vender perfiles falsos a políticos, artistas, periodistas o personajes públicos que quieren incrementar su repercusión en las redes sociales. EL PAIS consultó este lunes a Presidencia cuánto dinero había gastado en la compra de seguidores y de dónde salieron esos recursos, pero no se recibió ninguna respuesta.

La información visible en el perfil de Twitter de Lenín Moreno indica que abrió su cuenta en octubre de 2012, apenas un año antes de dejar el cargo de vicepresidente que ostentó, desde 2007, en el primer gobierno de Correa. La red social se fundó y se estrenó en 2006. De su primera andadura en un cargo público, no se conserva ningún mensaje, ya que los más de 1.500 trinos que acumula ahora son posteriores al 26 de julio de 2016. En octubre de ese año, Moreno aceptó la propuesta de suceder a Correa.

Desde entonces, el presidente ecuatoriano ha ido incrementando el número de perfiles que le siguen en Twitter. En abril de 2017, un día después de ganar la segunda vuelta electoral, tenía poco más de 260.000 seguidores y ahora suma 586.000. Pero aún está lejos de la popularidad de Correa, con quien mantiene desde hace meses un pugna de poder en el terreno y en el mundo 2.0. El expresidente, que se ha dedicado los últimos meses a hacer oposición por lo que considera una “traición” a su legado, tiene 3,3 millones de seguidores y años de experiencia en explotar el poder de de difusión de las redes sociales

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí