EL ARTÍCULO DE OPINIÓN: Don Luis E. Del Monte: Barahonero Ejemplar

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PParque Central de Barahonaor Stewart Carrasco Nin

Luis E. Del Monte es el nombre de una de las calles del municipio Santa Cruz de Barahona. Esta es la información más conocida por la amplia mayoría de la población. Probablemente no sea de amplio conocimiento el hecho de que este personaje nació en Santo Domingo, el día 29 de marzo del año 1870 y que durante el tiempo vivido en Barahona, don Luis se convirtió en un filántropo que contribuyó al desarrollo de la ciudad que le acogió como uno más de sus hijos.

            Luis E. Del Monte era hijo de Juan Bautista Zafra y Josefa Del Monte. Quienes han escrito sobre este personaje (Matías Ramírez Suero: “Fundación de Barahona”; Águeda Ramírez: “Barahona y su Gente, un enfoque cultural”, Roberto Saladín: Periódico “Hoy”, Teuddy  Sánchez: “Ecos del Sur”, entre otros.) señalan que llegó a Barahona a los 21 años; o sea, en el 1891. Aquí se estableció y se dedicó al cultivo del café, producto que exportaba a otros países. Tanto prosperó como empresario agrícola que llegó a  convertirse en uno de los más exitosos del País,  y su finca “Mi propio esfuerzo” fue  modelo para este tipo de cultivos.

            A principios del siglo XX, época en la cual don Luis vivió, Barahona era un pueblo pequeño que contaba con una reducida población y, por supuesto, escasos vehículos. Sin embargo, don Luis E. Del Monte y su familia acostumbraban viajar al extranjero; a Europa, principalmente. En efecto, como bien señala Roberto Saladín en un artículo publicado en el periódico “Hoy” (22/8/2004), dado que don Luis Del Monte era uno de los más prósperos empresarios agrícolas del País,  llegó a tener oficinas comerciales en Europa.

            La preocupación y dedicación en la gestión del desarrollo de Barahona llevó a don Luis del Monte a disponer de sus recursos económicos para la construcción de importantes obras para este municipio. Entre estas, vale mencionar la construcción del Puente sobre el Río Birán y la  donación del Reloj Público, encargado durante uno de sus viajes a Suiza.

                        Otras obras donadas por Don Luis al pueblo de Barahona fueron los bancos y la glorieta del Parque Central, el primer carro para aplacar el polvo de las calles;  y además,  contribuyó con sus recursos a la construcción de la antigua Iglesia Católica que se encuentra ubicada en la parte baja de la calle Jaime Mota.

            A parte de la donación de obras físicas, el filántropo barahonero cada fin de semana regalaba leche y carne a las gentes más necesitadas.

            Sobre las obras donadas por  Luis E. Del Monte, es necesario introducir una aclaración. Gran parte de  estas  aún siguen rindiendo beneficios a la ciudadanía. El Puente sobre el Río Birán funciona perfectamente al día de hoy. En cambio, el Reloj Público, patrimonio cultural de Barahona, no está funcionando por falta de mantenimiento de parte de las Autoridades Edilicias.

            En torno a este personaje, existen algunas anécdotas que pudieran ayudar a describirlo y también a conocer la visión que  había construido, en sentido general,  sobre el barahonero. Ante la pregunta de los relojeros suizos  de por qué quería un reloj que diera la hora dos veces, respondió que al barahonero había que decirle las cosas dos veces. Asimismo, algunas personas que le conocieron señalan el hecho de que los hijos de don Luis llevaban el apellido de sus respectivas madres (Mireya y Enriquillo Cuello, Jorge Alejandro Nin…) porque éste era de opinión que un hijo debía llevar el apellido de su madre,  pues esta era quien lo criaba.

            Durante su vida en Barahona, a don Luis Del Monte le fueron realizados varios homenajes. Entre estos,  está la declaración en el 1932 por parte del Consejo Edilicio  como “Hijo Benemérito de la Ciudad de Barahona” por sus grandes merecimientos y aportes. Otro que también puede ser considerado un reconocimiento a sus grandes dotes de administrador, pero ya con carácter nacional, fue su designación en el año 1943, como Vicepresidente de la Junta Consultiva Del Banco de Reservas, y en el año 1944 se convirtió en Vocal del Consejo de Directores de la mencionada institución.

            Don Luis Del Monte vivió hasta los 82 años. Su muerte acaeció repentinamente el día 9 de octubre del 1952 en su finca de café. Sus restos fueron velados en su casa en Barahona, ubicada en la calle 30 de Mayo esquina Jaime Mota.

            El día del fallecimiento de este barahonero, hombre de bien, fue declarado de duelo por parte del Ayuntamiento Municipal.

            La vida y obra de don Luis E. Del Monte hacen un llamado a las generaciones actuales y futuras al reconocimiento y valoración de su legado.

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