México y EEUU discuten aranceles, pero aún no hay acuerdo

0
117

 Representantes de los gobiernos de México y Estados Unidos se esmeraron el jueves en tratar de evitar los aranceles que el presidente Donald Trump quiere imponer a los productos mexicanos como medio para obligar al vecino del sur a detener el flujo de migrantes centroamericanos.

El vicepresidente Mike Pence, que supervisaba las negociaciones desde Pensilvania, dijo que Estados Unidos estaba “motivado” por las propuestas más recientes de México, pero que hasta ahora se sigue teniendo previsto que los aranceles entren en vigor el lunes.

Añadió que será “el presidente quien decida” si el gobierno mexicano está haciendo lo suficiente para impedir la imposición de los aranceles. Pence dijo que, entre otros temas, los negociadores habían conversado sobre un posible acuerdo que dificultaría que quienes ingresen a Méxicosoliciten asilo en Estados Unidos.

Las autoridades mexicanas han rechazado desde hace tiempo esa solicitud. Trump ha amenazado con imponer aranceles del 5% sobre todos los productos mexicanos a partir del lunes, parte de una táctica a la que se oponen también muchos en su propio Partido Republicano.

Las frenéticas negociaciones ponen en relieve el caótico punto de vista de Trump, incluso cuando las decisiones tienen enormes consecuencias económicas tanto para Estados Unidoscomo para sus aliados más cercanos.

El mandatario ha recurrido a los aranceles como una herramienta que puede utilizar para tratar de sacar ventaja de otros países, ignorando las consecuencias que tendrán para los productores y consumidores estadounidenses.

Durante su viaje por Europa, Trump comentó a los reporteros que los negociadores habían hecho “un gran avance”, pero que seguían siendo reacios.

“Veremos qué pasa“, dijo Trump a la prensa en Irlanda antes de partir a Francia para una ceremonia conmemorativa por el Día D. “Algo muy grande podría pasar. Le hemos dicho a México que los aranceles van. Y lo digo en serio. Estoy muy feliz con ello“.

Sin embargo, no queda claro a qué tipo de acuerdo se llegará mientras Trump está fuera del país, y las autoridades estadounidenses se preparan para que entren en vigor los aranceles, salvo que México presente medidas extraordinarias.

En tanto, los legisladores que han sostenido conversaciones con funcionarios estadounidenses y mexicanos, dijeron que tenían la esperanza de que se pudiera llegar a un acuerdo que satisfaga a Trump, o que por lo menos postergue los aranceles.

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, pasó varias horas en el Departamento de Estado el jueves por la mañana, mientras que el asesor legal de Trump se reunió con otros funcionarios mexicanos en la Casa Blanca el jueves por la tarde.

Ebrard dijo a la prensa al salir del Departamento de Estado que hubo avances y que probablemente regresaría después de realizar consultas en la embajada.

El canciller regresó por la tarde, pero volvió a irse al poco tiempo y comentó a los reporteros: “Aún no tenemos un acuerdo… Entonces mañana tendremos otra sesión en la mañana y seguimos adelante”.

Posteriormente su portavoz, Roberto Velasco, tuiteó que se seguían “explorando opciones”, pero que no se había concretado un acuerdo.

“La postura de Estados Unidos está enfocada en las medidas de control migratorio, la nuestra en desarrollo. No hemos llegado aún al acuerdo, pero continuamos negociando”, escribió.

Sin embargo, Ebrard manifestó que México desplegaría 6.000 elementos de la Guardia Nacional en su frontera con Guatemala para ayudar a controlar el flujo de migrantes.

Mercedes Schlapp, portavoz de la Casa Blanca, dijo en una entrevista que las conversaciones continuaban, pero advirtió: “Parece que avanzamos por el rumbo de los aranceles porque lo que hemos visto hasta ahora es que lo que proponen los mexicanos simplemente no es suficiente“.

Pence, que encabezó las negociaciones el miércoles junto con el secretario de Estado Mike Pompeo y otros funcionarios estadounidenses, dijo a reporteros en Pensilvania que el gobierno había “dejado claro que nuestros vecinos, México, deben hacer más para acabar con la ola de inmigración ilegal que está afectando nuestra frontera sur”.

Durante las negociaciones del miércoles, la brecha entre ambos países era muy clara luego de que México ofreció pequeñas concesiones que hasta ahora no han sido reveladas, y Estados Unidos exigió más medidas.

Un alto funcionario del gobierno dijo que Washington volvió a presionar a México para que acceda a un “acuerdo de tercer país seguro” que dificultaría que quienes ingresen a Méxicosoliciten asilo en Estados Unidos.

Pero las autoridades de México sorprendieron a los funcionarios estadounidenses el jueves cuando regresaron a la mesa de negociación y dijeron que se comprometerían a lo que Pence había solicitado, de acuerdo con el funcionario, que advirtió que todavía quedan por resolver cuestiones sobre el cuándo y la implementación.

Representantes del gobierno estadounidense han dicho que México puede evitar los arancelessi refuerza su frontera con Guatemala, ataca a las organizaciones de tráfico de personas y mejora su sistema de asilo, pero Estados Unidos tampoco ha propuesto estándares concretos para evaluar si México está cumpliendo, y no queda claro si esas medidas bastarán para satisfacer a Trump en el tema de la inmigración ilegal, un asunto prioritario para su presidencia y que él considera crucial para su campaña de reelección en 2020.

Excepto por Trump y algunos de sus asesores, pocos en el gobierno creen que la imposición de aranceles es una buena idea, según funcionarios al tanto de las deliberaciones internas.

Temen que los aranceles tengan consecuencias económicas negativas para los estadounidenses y creen que perjudicarán políticamente al gobierno, además de que probablemente generen gravámenes en represalia sobre las exportaciones de Estados Unidos.

Los funcionarios hablaron bajo la condición de anonimato porque no estaban autorizados a discutir el tema de manera pública.

Los legisladores republicanos han advertido a la Casa Blanca que están listos para enfrentarse a Trump para tratar de bloquear sus aranceles, temerosos de que provocarían aumentos de los precios al consumidor, daños a la economía y significarían un peligro para el acuerdo comercial entre MéxicoEstados Unidos y Canadá, el cual aún está pendiente de aprobación.

El presidente de la Comisión de Recursos y Arbitrios de la Cámara de Representantes, el demócrata Richard Neal, dijo que presentará un proyecto de ley para bloquear los aranceles si Trump cumple su amenaza, con el argumento de que es una extralimitación presidencial.

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí